jueves, 23 de julio de 2015

México pasa a la final con polémico triunfo ante Panamá

La selección de México, con dos polémicos penaltis, venció por dos goles a uno en la prórroga a la de Panamá en la semifinal de la decimotercera edición de la Copa Oro de la Concacaf y jugará la gran final ante Jamaica que dio la sorpresa al ganar por 1-2 a la de Estados Unidos.

El partido revancha de lo que fue la semifinal de la pasada edición se convirtió en el mayor escándalo deportivo que se recuerda en la historia del fútbol de la Concacaf con dos penaltis que sólo vio el árbitro estadounidense Mark Geiger, que trabaja en la Liga Profesional de la MLS, que desde el minuto 25 dejó a Panamá con 10 jugadores tras la expulsión injusta de Luis Tejada.

El árbitro estadounidense mostró nada menos que 12 tarjetas; una roja para Panamá, 11 amarillas, de las que siete fueron para los jugadores panameños, mientras que México recibió tuvo cuatro amonestados.

La señalización del primer penalti en el tiempo de descuento provocó la interrupción del partido y el amago de Panamá de abandonar el campo.

Se quedaron y vieron cómo de nuevo en la prórroga, en jugada que había sido precedida de fuera de juego, Geiger señaló otro penalti inexistente, que Guardado transformó como hizo ante Costa Rica y aseguró el pase de México a la final con todo tipo de interrogantes en su juego y en la manera como fue tratado por los árbitros.

México dominó en los primeros 20 minutos con control del balón y más oportunidades de gol que protagonizaron Carlos Vela y Paul Aguilar con buenas intervenciones de Penedo.

El primer gol del partido lo marcó el defensa central y capitán de Panamá, Román Torres, que remató impecable de cabeza al minuto 57 un saque de esquina que ejecutó el lateral Eric Davis.

A partir de ese momento, la desesperación se apoderó de México que hasta entonces sólo tuvo una oportunidad de gol con un tiro libre de Carlos Vela al minuto 53 que se fue ligeramente desviado por encima del larguero de la portería defendida por Jaime Penedo, que se había estirado bien para cubrir la dirección del balón.

Panamá controlaba el balón y el juego y a los 74 minutos pudo sentenciar de no haber sido por una mano cambiada magistral del portero mexicano Guillermo Ochoa a tiro de pierna derecha de Armando Cooper.

Geiger expulsó al delantero Tejada, al minuto 25, en un salto limpio que hizo con el central Francisco Rodríguez.

El jugador mexicano, de forma vergonzosa comenzó a hacer teatro en el suelo como si hubiese recibido un fuerte golpe en la cara, cuando las imágenes en la pantalla de vídeo del campo mostraron que le dio el balón.

La decisión del árbitro, que sí convirtió un codazo intencional de Vela al comienzo del partido en amarilla y la acción del jugador mexicano exagerando en el suelo generó la protesta masiva de todo el equipo de Panamá que hizo que el encuentro estuviese interrumpido durante más de cinco minutos.

Cuando se reanudó, Panamá, a pesar de estar con 10 jugadores, hizo mejor fútbol, anuló a México, que no hizo ni un solo tiro a puerta, y creó varias oportunidades en la portería defendida por Ochoa, que en el tiempo de descuento (45+1) tuvo que enviar a saque de esquina un gran remate de cabeza de Valentín Pimentel.

En la segunda parte y en la prórroga Panamá jugó mucho mejor fútbol que su rival, a pesar de estar con un hombre menos, y México aprovechó las graves equivocaciones del árbitro para lograr un pase a la final que no mereció por su rendimiento en el campo.

La selección de México, con dos polémicos penaltis, venció por dos goles a uno en la prórroga a la de Panamá en la semifinal de la decimotercera edición de la Copa Oro de la Concacaf y jugará la gran final ante Jamaica que dio la sorpresa al ganar por 1-2 a la de Estados Unidos.

El partido revancha de lo que fue la semifinal de la pasada edición se convirtió en el mayor escándalo deportivo que se recuerda en la historia del fútbol de la Concacaf con dos penaltis que sólo vio el árbitro estadounidense Mark Geiger, que trabaja en la Liga Profesional de la MLS, que desde el minuto 25 dejó a Panamá con 10 jugadores tras la expulsión injusta de Luis Tejada.

El árbitro estadounidense mostró nada menos que 12 tarjetas; una roja para Panamá, 11 amarillas, de las que siete fueron para los jugadores panameños, mientras que México recibió tuvo cuatro amonestados.

La señalización del primer penalti en el tiempo de descuento provocó la interrupción del partido y el amago de Panamá de abandonar el campo.

Se quedaron y vieron cómo de nuevo en la prórroga, en jugada que había sido precedida de fuera de juego, Geiger señaló otro penalti inexistente, que Guardado transformó como hizo ante Costa Rica y aseguró el pase de México a la final con todo tipo de interrogantes en su juego y en la manera como fue tratado por los árbitros.

México dominó en los primeros 20 minutos con control del balón y más oportunidades de gol que protagonizaron Carlos Vela y Paul Aguilar con buenas intervenciones de Penedo.

El primer gol del partido lo marcó el defensa central y capitán de Panamá, Román Torres, que remató impecable de cabeza al minuto 57 un saque de esquina que ejecutó el lateral Eric Davis.

A partir de ese momento, la desesperación se apoderó de México que hasta entonces sólo tuvo una oportunidad de gol con un tiro libre de Carlos Vela al minuto 53 que se fue ligeramente desviado por encima del larguero de la portería defendida por Jaime Penedo, que se había estirado bien para cubrir la dirección del balón.

Panamá controlaba el balón y el juego y a los 74 minutos pudo sentenciar de no haber sido por una mano cambiada magistral del portero mexicano Guillermo Ochoa a tiro de pierna derecha de Armando Cooper.

Geiger expulsó al delantero Tejada, al minuto 25, en un salto limpio que hizo con el central Francisco Rodríguez.

El jugador mexicano, de forma vergonzosa comenzó a hacer teatro en el suelo como si hubiese recibido un fuerte golpe en la cara, cuando las imágenes en la pantalla de vídeo del campo mostraron que le dio el balón.

La decisión del árbitro, que sí convirtió un codazo intencional de Vela al comienzo del partido en amarilla y la acción del jugador mexicano exagerando en el suelo generó la protesta masiva de todo el equipo de Panamá que hizo que el encuentro estuviese interrumpido durante más de cinco minutos.

Cuando se reanudó, Panamá, a pesar de estar con 10 jugadores, hizo mejor fútbol, anuló a México, que no hizo ni un solo tiro a puerta, y creó varias oportunidades en la portería defendida por Ochoa, que en el tiempo de descuento (45+1) tuvo que enviar a saque de esquina un gran remate de cabeza de Valentín Pimentel.

En la segunda parte y en la prórroga Panamá jugó mucho mejor fútbol que su rival, a pesar de estar con un hombre menos, y México aprovechó las graves equivocaciones del árbitro para lograr un pase a la final que no mereció por su rendimiento en el campo.

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